Me llamaron para una entrevista, ¿Y ahora qué hago?
- Fundación Pharos
- hace 1 día
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El momento en el que recibimos una invitación a una entrevista, ya sea para una beca, un programa o un trabajo, es seguramente para la mayoría un momento de alegría. Significa que estamos un paso más cerca de a dónde queremos llegar. Sin embargo, después muchas veces empiezan a aparecer las dudas y las preocupaciones. ¿Y ahora qué hago? ¿Debería prepararme? Y sí es así: ¿Qué es exactamente lo que tengo que preparar?
No te preocupes. En este artículo te traemos algunos tips clave para que puedas aprovechar al máximo tu próxima entrevista.
¿Qué es una entrevista y para qué sirve?
Una entrevista es un espacio de conversación entre vos y las personas que están evaluando tu postulación. Es el momento en el que pueden conocerse más allá del CV, del formulario o de la carta de motivación que ya enviaste.
En otras palabras, en una entrevista, el entrevistador busca conocer quién está detrás de la aplicación. En el caso de un trabajo o un programa, quieren entender si tenés las cualificaciones, habilidades o experiencia necesarias para tener una buena performance. También buscan ver si realmente tenés la motivación y el entusiasmo para hacerlo.
Por eso, muchas veces no se trata tanto de si la respuesta es correcta o incorrecta (¡una entrevista no es un examen!), sino de que creas sinceramente en lo que estás diciendo y puedas explicarlo de manera clara, honesta y convincente.
Al mismo tiempo, la entrevista también sirve para evaluar si existe un buen “match” entre vos y la organización: sus valores, su forma de trabajar y su cultura. Tené en cuenta que acá no es solo la organización evaluándote a vos, sino también una oportunidad para que vos puedas conocer mejor el programa o el equipo y ver si realmente es un lugar en el que te gustaría estar o un espacio en el que te gustaría participar.
¿Vale la pena prepararse para una entrevista?
Sí, definitivamente vale la pena. Y te damos dos razones principales.
Primero, prepararse y entender el rol, el programa o la organización te va a permitir demostrar que sos una persona realmente interesada en la posición y que sabés por qué querés estar ahí. No se trata solo de responder preguntas, sino de mostrar que hiciste el esfuerzo de conocer el espacio al que estás aplicando.
Segundo, si no tenés mucha experiencia con entrevistas (pero incluso si ya pasaste por varias), te aseguramos que prepararte te va a ayudar a sentirte más seguro o segura y a disminuir la ansiedad que muchas veces aparece en ese momento.
Es cierto: nunca podés saber exactamente qué te van a preguntar ni cómo va a ser la entrevista. Pero sí hay formas de llegar lo más preparado posible, y eso es justamente lo que te vamos a mostrar a continuación.
¿Cómo preparar una entrevista?
Desde Pharos te proponemos 3 pasos claves para preparar tu próxima entrevista
1- Volvé a investigar la organización
Si no lo habías hecho (y también si ya lo habías hecho), volvé a investigar los principios, valores, objetivos principales y actividades de la organización. Siempre podés encontrar detalles que pasaste por alto en la primera revisión y que pueden ayudarte a prepararte mejor.
Además, muchas organizaciones ofrecen información sobre sus miembros o equipos, lo que te puede permitir conocer a las personas que podrían entrevistarte. Nunca está de más poder ver las caras de quienes te van a entrevistar o conocer un poco sobre lo que hacen. Te aseguramos que esto puede ayudarte, sobre todo si estás un poco estresado o ansioso por la reunión.
2- Practicá tus respuestas
Predecir exactamente qué preguntas te van a hacer en una entrevista es prácticamente imposible. Pero sí puede ayudar mucho practicar posibles respuestas a preguntas hipotéticas.
En las entrevistas existen diferentes tipos de preguntas: las personales o motivacionales, las orientadas a competencias y las técnicas y/o temáticas. Las mismas pueden variar según quién te esté entrevistando (por ejemplo, alguien de recursos humanos, tu potencial manager, el cuerpo directivo, etc.) y también según el tipo de oportunidad a la que estés aplicando (un trabajo, una beca, un programa, etc.).
A continuación te presentamos algunas de las más comunes. Te recomendamos preparar tus respuestas en forma de ideas clave o “asteriscos”, para que puedas ordenar lo que querés decir sin que suene rígido o demasiado ensayado.
Preguntas personales o motivacionales
Al comienzo de muchas entrevistas hay dos preguntas que es muy probable que aparezcan:
“Contanos más sobre vos” y “¿Por qué aplicaste?”
¿Podés contarnos más sobre vos?: Para responder esta pregunta es importante no extenderse demasiado ni repetir simplemente lo que ya aparece en tu CV o en tu carta de motivación. Lo ideal es compartir algunos aspectos de tu recorrido personal, mencionar experiencias académicas o profesionales relevantes y cerrar conectando todo eso con tu motivación para aplicar y con lo que te trae hoy a esta entrevista.
Importante: los entrevistadores suelen formar una primera impresión del candidato en los primeros minutos, por lo que es clave que esta respuesta sea clara, ordenada y que realmente te represente.
Otras preguntas que también podrían aparecer en esta parte de la entrevista son, por ejemplo:
Nombrame 3 fortalezas y 3 debilidades tuyas
¿Qué te motivó a elegir esta carrera / área / proyecto?
Porque deberíamos contratarte/ tomarte?
¿Dónde te gustaría estar en algunos años?
Preguntas basadas en competencias
Las preguntas basadas en competencias buscan ver como vos te desenvolvés bajo presión, te expresas con claridad y que habilidades tenés. Como implica encontrar rápidamente un buen ejemplo para usar, te recomendamos que especialmente a este tipo de preguntas las pienses de antemano.
Algunos ejemplos que podrían preguntarte:
Contame de una vez en la que mostraste liderazgo
Contame de una vez en la que tuviste éxito con tu equipo
Contame algo que lograste y de lo que estás orgulloso
Contame sobre una vez que fallaste o cometiste un error
¿Cómo responder específicamente a este tipo de preguntas? La metodología CAR (Contexto- Acción- Resultado) es una buena opción:
Contexto: Describí brevemente la situación o el desafío que tuviste que abordar. Ofrecé el marco necesario para que quien te entrevista entienda el escenario.
Acción: Explicá específicamente qué hiciste vos para resolverlo. Un punto clave: incluso si fue un trabajo en equipo, es importante que puedas hablar en primera persona y destacar tu aporte concreto.
Resultado: Contá qué lograste y cuál fue el impacto de tu acción. Siempre que sea posible, intentá mostrar resultados medibles o aprendizajes significativos.
Organizar tus ideas no solo mejora tu respuesta: también transmite claridad, autoconocimiento y preparación.
Preguntas técnicas /temáticas
Si estás aplicando a una beca, programa o trabajo vinculado a un área temática específica, por ejemplo educación, medio ambiente o tecnología, es muy probable que te hagan preguntas relacionadas con ese tema.
Algunos ejemplos podrían ser:
¿Qué acciones creés que se podrían llevar adelante para mitigar el cambio climático en tu comunidad?
¿Cuáles pensás que son los principales desafíos que plantean los avances en inteligencia artificial para nuestra sociedad?
En este tipo de preguntas, lo más importante es demostrar que estás informado sobre el tema y que tenés una opinión realista, formada y bien argumentada. De nuevo, no se trata tanto de responder “bien” o “mal”, sino de poder sostener tu punto de vista con argumentos y mostrar que reflexionaste sobre la cuestión.
Último tip: Si querés más preguntas para practicar, podés usar la inteligencia artificial. Carga la convocatoria en la misma y pedile que te genere preguntas potenciales para practicar. |
¡Vos también tenés que preguntar!
Este es un punto clave, pero a muchas personas se les pasa por alto al final de la entrevista. Tener preguntas preparadas para el final de la entrevista puede incluso mejorar la impresión que dejás, porque demuestra interés genuino en el programa, la beca o la posición.
Algunas preguntas que podrías hacer son, por ejemplo:
¿Cómo sería un día típico en este rol o programa?
¿Qué características suelen tener las personas que mejor se desempeñan aquí?
¿Qué oportunidades de aprendizaje o desarrollo ofrece el programa?
3- Buscá a alguien que ya haya trabajado ahí o un exbecario si tenés tiempo
Si tenés tiempo, este puede ser un paso muy valioso, sobre todo si la entrevista es para una beca o un programa de pasantías. Hablar con alguien que ya haya pasado por esa experiencia puede darte una idea mucho más clara de cómo suele ser el proceso.
Esa persona puede contarte, por ejemplo, qué tipo de preguntas suelen aparecer (si son más personales, de competencias o técnicas), qué tan formal es la entrevista o quiénes suelen participar como entrevistadores.
Además, también podés preguntarle más sobre su experiencia y cómo fue su paso por el programa.
Para cerrar
Prepararte, investigar y practicar puede marcar una gran diferencia. Pero también es importante confiar en tu recorrido y en todo lo que te trajo hasta esta instancia. La preparación no consiste en memorizar posibles respuestas, si no en organizar tus pensamientos, habilidades e ideas de manera natural y estratégica. Si te llamaron para una entrevista, es porque algo de tu perfil ya llamó la atención.
Desde Pharos esperamos que estos consejos te ayuden a llegar a tu próxima entrevista con más claridad, confianza y tranquilidad.
Y recordá: cada entrevista es también una oportunidad para aprender y crecer.
¡Te deseamos muchos éxitos en tus próximas entrevistas!
Recursos extras para prepararse
Para entrevistas de universidades y becas:
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