Terminé mi carrera… ¿y ahora qué?
- Maria Carranza Lorenzo

- hace 16 horas
- 4 Min. de lectura

El arte de diseñar tu propio camino
El día de la recibida suele imaginarse como la meta final, un momento de pura euforia y brindis. Sin embargo, para muchos surge una sensación paradójica de vacío, silencio e inquietud: ¿y ahora qué sigue?
Si te sentís así, lo primero que tenés que saber es que muchos estudiantes están en la misma situación que vos. Estudios internacionales sobre transiciones académicas indican que más del 60% de los recién graduados experimentan episodios de ansiedad significativa durante el primer año post-universitario.
Durante años, viviste bajo una estructura sistemática: programas de estudio, fechas de exámenes y criterios de evaluación externos. De pronto, ese mapa desaparece y te encontrás ante un horizonte abierto donde vos sos el único cartógrafo. Es cierto que se vive como un duelo por la etapa que se cierra, pero aquí es donde empieza lo más potente: puede ser el momento de continuar poniendo tu verdadera impronta a todo lo que construiste. Ahora tenés el volante y la libertad de darle tu propia dirección. No dejes que el miedo te paralice; este no es el final, es el inicio de tu propio camino, uno diseñado a tu medida.
1. Empatizar con el caos: Frenar y preguntarte
Vivimos en la era de la hiper-opción. Si hace décadas los caminos para un egresado eran lineales y predecibles, hoy las fronteras de las profesiones se han desdibujado. Un arquitecto puede dedicarse al diseño de interfaces en aplicaciones móviles y sitios web, un abogado a la ética de la inteligencia artificial y un psicólogo al marketing digital.
Esa multiplicidad de direcciones es la que genera la "parálisis por análisis": el miedo a elegir una opción y, por ende, renunciar a todas las demás. Por eso una sugerencia, para cuando el ruido externo y las expectativas de tu entorno sean demasiado fuertes, es frenar y hacer silencio. A veces, para avanzar con paso firme, hay que volver a las preguntas raíz que te trajeron hasta acá:
¿Qué curiosidad genuina me hizo elegir esta carrera hace años?
¿Qué tipo de problemas del mundo real me generan ganas de involucrarme?
¿Qué materias de mi formación me movilizaron? ¿ porqué?
¿ Qué profesores me contagiaron las ganas de continuar aprendiendo?
2. El mito del "camino para toda la vida"
Uno de los mayores generadores de angustia es la creencia de que la primera decisión laboral es una sentencia definitiva, un riel del que no vas a poder bajarte jamás. Queremos que te quedes tranquilo, tu carrera no es un bloque sólido; es una construcción dinámica, flexible y orgánica. Pensá también en personas que tengas alrededor, te podemos asegurar que se han ido armando y moviendo de a poco.
Tip: Pensá en tu trayectoria como una "caja de herramientas" en constante expansión. Tu primer trabajo o espacio de formación continua no tiene que ser el definitivo. Es, simplemente, el lugar donde vas a seguir construyendo y adquiriendo herramientas profesionales. Si después de un tiempo descubrís que esa área no te apasiona, no perdiste el tiempo: ganaste experiencia, red de contactos y, sobre todo, descartado una opción con conocimiento.
3. Tu Proyecto de Vida: la brújula que orienta tus pasos
Una vez que aceptamos que el camino es flexible, lo importante es preguntarte: ¿Hacia dónde quiero orientar mis pasos hoy? El trabajo debe ser un vehículo para la vida que querés vivir, no al revés. Es fundamental que tu proyecto profesional dialogue con tus aspiraciones humanas más profundas:
El "Dónde": ¿Te imaginás creciendo en tu ciudad, en tu país, o sentís que es el momento de aplicar a una experiencia en otro lado?
El "Cuándo": ¿Necesitás independencia económica inmediata, o preferís invertir un tiempo más en una formación de posgrado?
El "Para qué": Dale un sentido a tu búsqueda. Quizás tu "para qué" sea ayudar a otros, innovar o alcanzar estabilidad. El puesto puede cambiar, pero si el "para qué" está claro, siempre vas a encontrar el rumbo de vuelta.
4. Mapear las salidas: de la imaginación a la realidad concreta
La incertidumbre se alimenta de supuestos. El antídoto más eficaz es mapear la realidad con datos tangibles. A menudo, nuestra mente imagina que las opciones son pocas, cuando en realidad existen decenas de matices intermedios que podés descubrir:
Investigá el mercado real: No te quedes solo con los portales de empleo. Buscá perfiles de personas que admires y observá qué pasos dieron ellos.
Entrevistas informativas: No tengas miedo de contactar a un profesional y pedirle 15 minutos para conversar. Preguntale qué es lo que hace en su día a día, qué hacen otras personas que hayan estudiado lo mismo, pedile recomendaciones.
Experimentación temprana: Las pasantías o voluntariados son excelentes formas de "probar" una salida laboral antes de comprometerte a largo plazo.
Con toda esta información podes construir un mapa de oportunidades… luego te invitamos a que puedas unir este mapa con los tips anteriores: tus aspiraciones personales iniciales, profesionales actuales y tu proyecto de vida. Para así poder ir descartando opciones de este mapa… preguntate ¿ a dónde quiero dirigir mi camino hoy? ¿ en dónde y de qué maneras creo que puedo aportar?
Explorá tus opciones en el ecosistema Pharos
Desde Fundación Pharos, también te damos herramientas que te pueden ayudar en esta búsqueda. En nuestras bases de oportunidades nacionales e internacionales Pharos Edu y Pharos Lab vas a encontrar:
Becas de estudio: Oportunidades de financiamiento para seguir formándote en Argentina o en el exterior.
Oportunidades laborales y pasantías: Si tu objetivo es empezar a ganar experiencia y trabajar ahora mismo.
Recursos y formación: Diferentes opciones para quienes quieren seguir especializándose o buscan un cambio de rumbo.
Finalmente sentirse abrumado no es una señal de debilidad, sino de que valorás tu futuro. No permitas que el miedo opaque el enorme logro de haber concluido este ciclo. Confía en las competencias que adquiriste en estos años de estudio; ellas son los cimientos sobre los que vas a seguir construyendo tu propio camino.
Recordá siempre: no hay una única "forma correcta" de empezar. La única forma válida es la que sea honesta con quien sos hoy y con lo que deseás construir para tu futuro.
¡El camino es tuyo y recién empieza!
![]() | María es Licenciada en Psicopedagogía (MP. 12-6504) con experiencia en procesos de capacitación, diseño instruccional y acompañamiento a trayectorias en el aprendizaje y orientación vocacional. Actualmente se desempeña como Product & Education Lead en Growth Road, donde combina su formación en orientación vocacional y desarrollo humano con la creación de experiencias de aprendizaje y herramientas digitales orientadas al crecimiento |



